CONTRABANDO DE TOMATES
Un efecto domino matemáticamente seguro ocurre cuando en un país rural y agrícola, como Paraguay, entra productos similares, de otros países. El pequeño agricultor tradicional paraguayo invierte una suma de dinero no muy grande en un plantío de tomates, sin duda, las cosechas son
maravillosas, pero al salir de la granja estos tomates se deparan con una brutal realidad, el mercado ya esta inundado de tomates brasileños y argentinos...
La diferencia en el valor de las monedas de ambos países vecinos, el Mercosur o la corrupción, son tres factores que facilitan y hasta abaratan el ingreso y la distribución del producto en el país. Vienen
con sus propios camiones frigoríficos, con sus empleados y manos de obra.
Es muy triste y deprimente, ver el objetivo del agricultor Paraguayo pudriéndose junto con sus tomates que los cuales aun regalando a toda la familia y vecinos, miles de kilos se pierden...
Mas triste todavía es el abandono al campo y la llegada de ese agricultor y su familia a la Capital a especular una eventual participación con su mano de obra barata en cualquier trabajo que realizara sin la mínima capacitación o experiencia... resultado, alcohol y mucha violencia. Portavoces de la
exclusión.
Luego. ¿¿¿!!! De que sirve la costosa visita de los Técnicos del Banco Mundial o del Banco Interamericano de Desarrollo, que tanto aumentan nuestra deuda externa, para luego echar en cara de aquel agricultor fallido, que el no es competitivo!!!!???
Que fuera de la realidad...
Todos los países del primer mundo, sin excepción tuvieron sus éxitos económicos radicados en la protección de sus productos y hasta en subsidios. En algunos países un tomate extranjero no entrara, de ninguna manera, otros entran con aranceles altos, otros serán exhibidos en los super mercados bien identificados para que el consumidor evite comprar el otro (que “perjudicara nuestra economía”)y algunas ocasiones aplican lo que llaman guerra comercial, es cuando envenenan a un producto (como hizo Estados Unidos con los duraznos chilenos) o simplemente lanzan rumores de su contaminación –(como fue el caso de los pollos belgas). De todas formas la mayoría de los productos extra frontera son categóricamente rechazados porque apuestan y cuidan al crecimiento interno; Aun con Leyes antimonopólicas, ya que internamente se estimula la competencia para siempre favorecer el consumidor.
Debemos inmediatamente proteger, subsidiar al agricultor, y educar al consumidor a que cívicamente colabore dando preferencia a los productos nacionales, mas todavía cuando son excelentes, como son los tomates paraguayos.
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Autor: Nelson Gonzalez
Fecha: 09/02/2009 14:41.


