EX OBISPO EN CARRERA A LA PRESIDENCIA
Gustavo Torres desde Asunción
Fuente: Noticias Aliadas - Informativo Nº 06
Oficialismo e Iglesia Católica buscan impedir candidatura de popular religioso.




Unos 15,000 ciudadanos participaron el 29 de marzo en la marcha convocada por el ex obispo Fernando Lugo Méndez, precandidato presidencial, en contra de la corrupción y la impunidad, realizada en las plazas frente al Congreso.
Bajo el lema “Unidos por el Cambio” la convocatoria de Lugo buscó recordar la primera protesta masiva contra el gobierno del presidente Nicanor Duarte Frutos y cinco jueces de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) identificados con el oficialista Partido Colorado por haber permitido que el mandatario transgrediera la Constitución —al asumir la presidencia del oficialista Partido Colorado siendo presidente de la
República—, realizada hace un año en la misma fecha y en el mismo lugar.
Lugo, de 55 años, obispo emérito de San Pedro, renunció al sacerdocio en diciembre asado para liderar un amplio movimiento nacional, Concertación Nacional, creada en agosto del 2006, para derrotar en las elecciones presidenciales del 2008 a la “dinastía” del Partido Colorado, en el poder desde hace 60 años en Paraguay.
Mostrando su capacidad de convocatoria con el apoyo mayoritario de los sectores sindicales y de izquierda agrupados en el Bloque Social y Popular y Resistencia Ciudadana, y un respaldo importante del oviedismo —seguidores del ex general Lino Oviedo que está en la cárcel desde el 2004 por haber intentado un golpe de estado en 1996— y un grupo de colorados y liberales que respaldan su postulación presidencial, Lugo reiteró el pedido de renuncia de cinco miembros de la Corte. Dijo que “esa es la impunidad que debe terminar”.
Afirmó que la marcha ciudadana “no debe interpretarse como un encuentro electoralista, vuelve a constituirse en una manifestación soberana de la gente que reclama justicia en el país”. Instó a la ciudadanía a acoplarse al ritmo de la historia, cuya fuerza arrolladora —dijo— “promete un cambio a corto plazo”.
Optimista por el futuro que espera a los paraguayos, Lugo destacó que “ya se ve y se siente la cercanía de tiempos nuevos”, pero al mismo tiempo advirtió que “hay que estar atentos para garantizar que las fuerzas del caos no saboteen de nuevo ese despertar que se avizora”.
Lugo no consiguió la misma cantidad de gente que el año pasado —más de 40,000 personas— con el apoyo, aquella vez, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y Patria Querida, que participan en la alianza Concertación Nacional—, que ahora desistieron por considerar que se trataba de un acto netamente electoral.
El ex obispo ha sido calificado de “rebelde” por la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), y en enero el Vaticano lo suspendió “a divinis” en respuesta a su solicitud de volver al estado laico en el seno de la Iglesia para poder aspirar a la presidencia.
“Mons. Lugo está en situación de rebeldía, exponiéndose al castigo de la excomunión. No tiene permiso del Vaticano para realizar política, entonces, está saliendo del catolicismo por malos caminos. Un obispo no deja de ser obispo sólo por haber renunciado.
Su vida consagrada a la religión es por toda la vida”, expresó el presidente de la CEP, Mons. Ignacio Gogorza.
“He dado el paso necesario para que la Constitución me habilite para que yo sea candidato. Creo que la suspensión del Vaticano no influirá en que la Constitución me habilite o no”, declaró el ex clérigo luego de conocerse la sanción. La decisión del Vaticano genera discusiones legales y políticas. Los que lo respaldan señalan que la determinación eclesial no lo afecta. Los que están en contra del proyecto sostienen que con el rechazo de su renuncia está automáticamente inhabilitado para ser candidato presidencial.
Sus asesores legales sostienen que la decisión del Vaticano no tiene validez judicial en Paraguay. Pero como la CSJ y el tribunal electoral están controlados por el Partido Colorado, se inclinarían a impedir que sea candidato.
“El gobierno va a tratar de usar los argumentos de la Iglesia para sacarlo del campo de juego, pero Paraguay es un estado laico y la Constitución, no la ley canónica, es la autoridad final”, señaló Rafael Filizzola Serra, parlamentario que apoya a Lugo y es especialista en derecho constitucional.
Muy cercano a la teología de la liberación, Lugo basa su fama y su prestigio en el trabajo de Pastoral Social dentro de la Comunidad Eclesial de Base que realizó en el departamento de San Pedro. Ha liderado manifestaciones campesinas, y su participación siempre ha sido fundamental en las negociaciones entre el gobierno y los movimientos rurales en conflictos.
En el último sondeo de la empresa COIN, divulgado el pasado 13 de febrero por el diario Última Hora, Lugo encabeza la intención de voto con 37.3%, seguido por Oviedo, con 16.4%, y Duarte Frutos, con 14.9%. Este último busca ser reelecto, pero para ello debe modificarse la Constitución, que imposibilita la reelección presidencial


